El Finder es una herramienta fabulosa para trabajar con los archivos y aplicaciones del Mac. Pero para aquellos que necesitan ir más deprisa existen los llamados
lanzadores de aplicaciones, que son unos programas que resuelven la tarea de encender cualquier aplicación con un simple par de golpes de teclado.
Quicksilver es el lanzador de aplicaciones para el Mac por excelencia. Para muchos usuarios ha revolucionado su manera de trabajar con el ordenador. Se trata de un sencillo programa que permite, de una forma rápida e intuitiva, iniciar aplicaciones, manejar archivos y datos, ejecutar
scripts e interactuar con otros programas.
Con
Quicksilver en marcha y habiendo configurado y aprendido los atajos de teclado correspondientes, nuestra productividad puede aumentar hasta límites insospechados. Un usuario medianamente experimentado puede llegar a realizar a la velocidad del viento operaciones tales como escribir correos electrónicos, escuchar música de iTunes o incorporar entradas en su iCal.
El programa, que ocupa muy poca memoria y conviene tener siempre encendido, dispone de una creciente lista de
pluggins desarrollados por terceros que se pueden instalar desde el mismo panel de Preferencias para mejorar su
conectividad con otras aplicaciones.